Identifica con precisión qué te falla en tu uso actual de IA. No es la herramienta — es la falta de sistema.
Hay una diferencia enorme entre usar IA y tener un sistema con IA.
Usar IA significa: abrir ChatGPT cuando te acuerdas, escribir algo, ver qué sale, ajustar sobre la marcha. A veces funciona. A veces no. Cada vez empiezas de cero.
Tener un sistema significa: abrir tu prompt guardado, rellenar 4 variables, lanzar, revisar en 5 minutos. Mismo resultado cada semana. Sin sorpresas.
Si reconoces alguno, no es culpa tuya. Es que nadie te ha enseñado a construir el sistema. Eso es lo que vamos a hacer aquí.
La diferencia entre un educador que ahorra 3 horas semanales con IA y uno que sigue igual no es la herramienta que usa. Es si tiene un prompt guardado o no.
Un sistema IA tiene tres componentes. Sin los tres, no es un sistema — es improvisación con pasos.
La plantilla que no cambia. El rol, la tarea, el formato. Lo escribes una vez y lo guardas para siempre.
Lo que siempre es igual en tu situación: tu tipo de alumnos, tu materia, tu nivel habitual. Va dentro del prompt base.
Lo único que tocas cada semana. El tema, el nivel concreto de ese grupo, la duración de esa sesión. 4 palabras que actualizan todo el prompt.
Cuando tienes los tres componentes, la IA deja de ser una ruleta y se convierte en una herramienta predecible.
Un buen prompt base es como una receta. Los ingredientes fijos son el contexto. Las variables son lo que cocinas cada día.
En este curso construyes exactamente tres cosas:
Para preparar ejercicios prácticos de clase — con Gemini.
Para convertir ese material en infografía lista para usar — con NotebookLM.
En 3 pasos repetibles cada semana.
Antes de continuar, escribe en un papel o documento:
Guarda esa respuesta — la vas a necesitar en el módulo 03.
¿Cuál de estos NO es un síntoma de usar IA sin método?